
Pablo Hernández, del ostracismo en A Coruña a la sonrisa en Cantabria: «Me siento querido y valorado, es una de mis mejores temporadas»
April 3, 2026
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«Disfruté de mi año en A Coruña y del ascenso, fue muy enriquecedor, pero me hubiese gustado tener más oportunidades de ayudar al equipo en la pista». Así recuerda Pablo Hernández (Santiago de Compostela, 1997), su paso por las filas del Leyma Básquet Coruña en la campaña 2023-24, la del histórico primer ascenso a ACB. Fue un curso marcado por su poco protagonismo sobre el parqué, con menos de 200 minutos acumulados en los 26 partidos que disputó como naranja.

El que menos de la plantilla. El paso del tiempo, sin embargo, ha difuminado el dolor y le permite verlo todo desde otra perspectiva: «Esas cosas son parte del deporte y hay que saber asumir el rol que te toca para dar el máximo, unas veces de un modo y otras veces de otro. Aun así, es una experiencia que nunca olvidaré».Desde la distancia que le ofrece Torrelavega, donde milita desde principios de temporada, el compostelano ve similitudes entre el Leyma actual y el suyo. La presión que recae sobre los hombros de los jugadores naranjas, al fin y al cabo, es algo que Hernández ya ha saboreado. «La situación me recuerda a nuestro final de temporada, que estábamos también muy ajustados con el San Pablo Burgos. Le ganamos en casa el partido por el ascenso y creo que el 11 de abril en el Leyma-Obradoiro se vivirá algo similar», apunta el jugador. Para Pablo Hernández, el combinado que dirige Carles Marco tiene «una diana en la espalda», aunque considera que la clave estará en como el equipo logre «gestionar el ruido que se genera alrededor de ellos». Vuelta a empezar en el Vicente TruebaLa próxima parada del recorrido coruñés en Primera FEB pasa, precisamente, por verse las caras con Pablo Hernández y el Grupo Alega Cantabria (sábado, 19.00 horas, La Liga+). El santiagués abandonó A Coruña en verano de 2024, pasó por el Palencia y, esta campaña, se ha reencontrado con su mejor versión en Torrelavega. «Aquí me siento valorado, con un rol de cierto peso en el equipo que me han dado tanto Lolo Encinas [el entrenador] como mis compañeros. Seguramente este esté siendo uno de mis mejores años», apunta. El gallego asume con naturalidad la responsabilidad de su nuevo papel de líder: «Buscaba un sitio en el que tuviesen confianza en mí y me quisieran de verdad, en el que pudiera aportar ciertas cosas. Siento que lo he encontrado».La escuadra cántabra tiene «una espina clavada» desde la derrota en el Coliseum de la primera vuelta: «Tenemos muchas ganas de que llegue el partido ante nuestra afición y resarcirnos de aquella mala actuación. Aprendimos que no podemos relajarnos ni un minuto contra un equipo de ese calibre, porque te puede castigar en cualquier error o situación». El Vicente Trueba es una trampa para ratones. En el último mes y medio, sobre sus tablas han caído ya conjuntos de play off como el Guipuzkoa o el Estudiantes. Para tumbar al líder, «controlar el ritmo» del duelo será fundamental. «Es un equipo muy complicado de batir, juegan a transiciones rápidas y están muy cómodos si el marcador se va a cien puntos. Nuestro partido va a pasar por intentar bajar eso, hacer faltas, compartir el balón y controlar a sus lanzadores en el uno para uno, porque tienen muy buenos porcentajes de tiros de tres. Tendremos que igualar su nivel físico y ceñirnos al plan para llegar al final con opciones de ganar», opina Hernández.El gran debe del Alega Cantabria a lo largo de la campaña ha sido la regularidad. El cuadro de Lolo Encinas ha combinado actuaciones sobresalientes que derivaron en triunfos contra equipos de arriba con otras peores frente a rivales directos que le han llevado a afrontar la recta final de la Primera FEB fuera del top 9. «Mantenemos la esperanza de engancharnos al play off. No depende solo de nosotros, pero intentamos centrarnos en el día a día para encadenar cuantas más victorias mejor», señala el jugador gallego.Jueces en el ascensoEl Alega Cantabria es uno de los equipos que el Leyma observa con lupa. No solo por el enfrentamiento directo de este sábado, sino porque la escuadra de Torrelavega jugará un papel decisivo en el último sprint de la competición, pues cinco de los siete rivales que le quedan ocupan zona de fase de ascenso. Entre ellos, un Obradoiro que no se despega de la estela naranja y al que los cántabros ya ganaron en la primera vuelta. «Ambos equipos están haciendo una liga para enmarcar. Es muy complicado llevar solo dos y tres derrotas a estas alturas de la temporada, eso dice mucho del nivel de la liga, que cada vez es mayor», señala Pablo Hernández.El compostelano considera que en la carrera por el ascenso puede pasar «cualquier cosa» y, como gallego, se siente «muy orgulloso» de que sean dos equipos de su tierra los que luchen por el premio de la ACB: «Ojalá puedan subir los dos».
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