La contracrónica del Córdoba CF-Mirandés: un auténtico Viernes de Dolores

La contracrónica del Córdoba CF-Mirandés: un auténtico Viernes de Dolores

¿Cómo puede ser? Esa es la pregunta que se hacía el cordobesismo al salir de El Arcángel tras el empate del Córdoba CF ante el Mirandés. Los de Iván Ania desperdiciaron una ventaja de dos goles y aumentaron las incertidumbres que sobrevuelan sobre las cabezas de los aficionados blanquiverdes.Y es que eran seis partidos consecutivos perdiendo, la peor racha de la historia en Segunda División. Pese a ello, el estadio presenció una buena entrada. Cerca de trece mil personas asistieron al encuentro de este viernes, aun con el difícil horario -19.00 horas- siendo día laborable. Predominaron los niños, a quienes más les benefició el cambio de hora, ya que en un principio el duelo se iba a disputar sobre las 21.30 horas, lo que hizo sonar las vuvuzelas con fuerza para apoyar al equipo ribereño.De hecho, el partido se puso de cara, con un buen gol de Diego Bri a la salida de un saque de esquina y otro de Adrián Fuentes al inicio del segundo tiempo. La tarde previa a la Semana Santa pintaba bien, dos tantos para volver a convencer a la afición, una buena puesta en escena ofensiva y un rival que no está instalado en la zona baja de la tabla. Y el cordobesismo respondía, con cánticos y conversaciones que mostraban un ápice de esperanza para las últimas diez jornadas. Aun así, un penalti cometido por Xavi Sintes y posteriormente convertido por Carlos Fernández reavivaba el runrún en las gradas del estadio. La diana jabata haría despertar a los visitantes, que poco después igualaban la contienda tras otro tanto del delantero sevillano y ocasionó una pitada más en el Bahrain Victorious Nuevo Arcángel. Eso sí, un gol muy protestado por la afición, que vio un control con la mano del asistente rojinegro.Tras el empate, Jacobo González fue sustituido para la entrada de Adilson. El madrileño tuvo que soportar el sonido de viento por parte de los asistentes tras un encuentro en el que no brilló. Después del cambio, el 10 vivió el encuentro cabizbajo en el banquillo llegando a arrojar contra el suelo las vendas que portaba, signo de su enfado.Los jugadores que se incorporaron al terreno de juego desde el banquillo dieron un ápice de esperanza a la afición, que, a sabiendas de la necesidad de la victoria arroparon a los suyos en los últimos minutos. Aun así, el balón no tocó las redes que defendía Juanpa y los blanquiverdes no pudieron conseguir los tres puntos en lo que fue un auténtico Viernes de Dolores para el cordobesismo.La plantilla tuvo que soportar la última pitada del día por parte del cordobesismo desde el centro del terreno de juego y se marchó a vestuarios tras dejar escapar dos puntos de su feudo. Mientras, Iván Ania observaba el terreno de juego pensativo una vez finalizado un encuentro en el que estuvo muy activo y gesticulando en todo momento.A la salida del estadio, muchos aficionados se hacían la misma pregunta. ¿Cómo puede ser? El conjunto califal tendrá que visitar el próximo martes Riazor con la mente puesta en ahuyentar a los fantasmas y volver a sumar de tres.

March 27, 2026

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