
Jean Marie Dongou, exjugador formado en el FC Barcelona, rememoró en una entrevista en 3Cat la etapa que marcó su vida: sus años en la antigua Masia del Camp Nou.Con emoción, defendió que aquel edificio representaba la verdadera esencia del modelo formativo azulgrana, muy distinta a la Masia actual, que describió como moderna y lujosa, pero sin el mismo calor humano. Para él, esa sí que era la Masia, un espacio íntimo donde los jóvenes convivían como una familia.La llegada desde Camerún: un sueño hecho realidadDongou explicó que su llegada a Barcelona fue un momento decisivo. Procedente de Camerún, vivió su entrada en la Masia como la culminación de un sueño.La definió como un paraíso, un lugar donde todo era nuevo y emocionante.Sin embargo, reconoció que no todos los jóvenes vivían la experiencia con la misma ilusión. Recordó que algunos compañeros, como Guillermo, lloraban por las noches al echar de menos su hogar. Yo no entendía eso. Ahora sí, ahora sí que lo entiendo, confesó, señalando que él afrontaba el cambio con entusiasmo, mientras otros sufrían más el desarraigo.Convivencia, bromas y aprendizajeEl exdelantero también compartió anécdotas que reflejan la complicidad entre los residentes.Entre risas, recordó que en aquella época llamaba Llorón a Guillermo por su sensibilidad nocturna, una broma que formaba parte del ambiente de confianza que se generaba entre los jóvenes futbolistas.Para Dongou, aquella convivencia, entre disciplina, humor y sueños compartidos, fue clave en su crecimiento personal y deportivo.Un legado emocional que perduraLas palabras de Dongou subrayan que la antigua Masia no era solo un centro de formación, sino un hogar que marcó profundamente a quienes pasaron por él.Su testimonio se suma al de muchos exjugadores que siguen recordando aquel edificio como un espacio irrepetible, cargado de humanidad y de vivencias que los acompañan para siempre.
March 27, 2026