El Barça se pone el traje de campeón
April 4, 2026
SPORT
El Barça llegó sobrio, contento, subido a un autocar que les llevaba a la Liga. El Real Madrid, el todopoderoso Real Madrid, había caído en Mallorca. Y eso siempre es una buena noticia para el barcelonismo. Lo era antes del partido, de eso no hay ninguna duda, y lo fue después, más allá del resultado propio, que también cuenta lo suyo. Porque el traje que lleva el Barça huele a campeón.
De hecho, no es que huela, es que es el traje que llevan los campeones.Si el fútbol fuera divertido siempre, siempre estarían jugando, horas y horas, Barça y Atlético de Madrid. Luego están los partiditos, aquello que sirve para pasar el rato, pero que aburre a las ovejas. El escenario era conocido; son ya dos veces esta temporada (Copa y Liga). Y queda otra, la definitiva. Mientras, siéntense porque esto va con curvas. Atlético, que era local, y Barça, se pusieron a jugar pensando que, ya que hay que verse tantas veces, lo mejor es empezar a conocerse poco a poco. Como quien, de forma tímida, pide un baile. En ocasiones pareció un tango, sinuoso y precavido, y otras veces fue puro techno, dejémonos de prolegómenos. Se vieron, se estudiaron, se observaron, se dejaron querer hasta que dijeron: ¡Que empiece el baile!. Image ID: 128752119 Lamine Yamal envió un balón al palo ante Musso DANI BARBEITO /clip/dea85eda-a53b-4a43-b2ca-f4e94026601f_source-aspect-ratio_default_0_x640y284.jpg 1280 853El balón era del Barça, en su mayoría, pero no lo suficiente ni de forma suficientemente clara como para crear el peligro necesario. Simeone, por su parte, ordenó a su equipo calma, que esto es muy largo, que va de tres 'rounds' y que, ¡qué narices!, así me sale a mí y para eso soy el entrenador.Le salió bien, la verdad, porque Musso tuvo que intervenir con Fermín y un poco con Lamine y también otro poco con Dani Olmo, pero demasiado poco siempre. Y esto va de mucho. Balón largo para Giuliano, que controló ante Joan Garcia y se la puso a un lado. Aquí no hay nada que hacer, dispérsense. El Barça había llegado con una intención y la cosa iba bien, pero con eso no basta que el Real Madrid había perdido y la Liga estaba ahí, a tiro de piedra. Image ID: 128752059 Giuliano Simeone celebra su gol contra el FC Barcelona Europa Press /clip/bc24ab3c-1f85-4f79-a8d7-95f1f2abcfdd_source-aspect-ratio_default_0_x600y225.jpg 1200 675La respuesta fue doble: por parte de los jugadores y por parte de Flick. Lamine la había metido en el palo antes tras combinar con Dani Olmo. Era fogonozos de talento, pura calidad, pero no fruto del juego, que es lo que hace al Barça diferente. El gol de Giuliano llegó en el 39' y como este Barça solo sabe competir, dijo basta. Y Flick metió a Bernal y sacó a Araujo antes del descanso.Llegó Rashford como un tren de 'Rodalies', lleno de mala leche, y fusiló a Musso por bajo, que vio cómo el balón golpeaba la red de forma meticulosa, sin dolor, pero sin duda alguna. Luego, balón largo para Lamine, que entra en el área, cae derribado por Nico González y pide penalti. Busquets Ferrer señala la falta fuera del área. Le llaman del VAR. Le dicen que oye, esto es roja porque va hacia portería. Lo va a ver. Y roja, rojísima. Se llegó al descanso con empate en el marcador y con un jugador menos para el Atlético.Arrancó el segundo tiempo como acabó el primero. Con roja. Esta vez de Gerard Martin. Y también el VAR intervino porque lo que vio Busquets Ferrer fue una entrada que no existió más allá de la consecuencia de jugar un balón que el lateral blaugrana llegó a tocar. Rectificar es de sabios. Y a partir de ahí, monólogo blaugrana con ocasiones de Olmo, Koundé, Lamine, Ferran... Hasta que entró Lewandowski, que las mete siempre porque solo sabe meterla: jugadón de Cancelo y rebote del polaco. El aroma que desprende el Barça es el aroma de quien se sabe ganador, de quien se pasea por el mundo sabiéndose campeón. Que así sea. ¡Y viva Kosovo!
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